Biografía

En este apartado te voy a contar una pequeña historia que va sobre mi propia vida, sobre mí mismo, pero sobre todo me voy a centrar en un tema que de siempre me ha motivado y me ha ilusionado, ser Emprendedor, es por lo que aquí estoy:

Soy José Manuel Muñoz, “El Grande”, nací y vivo en un hermoso pueblo, Las Cabezas de San Juan, de la provincia de Sevilla, en España.

Felizmente casado con un Hijo maravilloso y muchos Amigos a los que tengo mucho que agradecerles.

Mi formación académica la realicé en el colegio San José de Campillos en la provincia de Málaga  y cursando los últimos años de Bachillerato en el IES Virgen del Castillo en Lebrija. También en este periodo de estudiante y después como emprendedor he realizado todo tipo de cursos de formación.

Mis primeras experiencias laborales, que lo hago en paralelo a mis estudios, son a los 14 años, en el mundo de la hostelería y discoteca. Mi pasión por el deporte me llevó a formarme como técnico en actividades deportivas, teniendo la posibilidad de trabajar en mi propio Ayuntamiento, y con los jóvenes, cosa que me apasiona. Ello me permitió desarrollar clases de educación deportiva en los centros educativos de mi pueblo, colegios e institutos, y después de 6 años o más años de trabajo ilusionante, asumiendo la responsabilidad como Director del Patronato Municipal de Deportes, la propia política me decepciona y decido darle a mi vida otro enfoque.

Me surge entonces la posibilidad laboral de ser la persona de confianza del Consejo de administración de un proyecto ambicioso en la industria de desmotar algodón. Mi función es llevar el control diario del movimiento de trabajo de la empresa, y encargado de la actividad interna de la empresa en la campaña de recolección.

La experiencia dura una campaña, y como los resultados fueron muy positivos, una empresa del mismo sector me propone un puesto de confianza para trabajar con ellos, y al tiempo, me doy cuenta de que el ambiente de una empresa con sus problemáticas  entre compañeros y los mismos trabajadores, me hace sentir la necesidad de cambio.

Aquí comienza mi tiempo de emprendedor. El primer capítulo es como distribuidor independiente de la industria del Network, cuando aparece en nuestro país allá por los años 80 La Compañia Amway.

Estas experiencias fueron económicamente rentables y todo el dinero ahorrado lo invierto para iniciar mi propio negocio, y con la ayuda de amigos, familia y en especial los consejos de mi propia madre, dispongo de un local que se convierte al poco tiempo en todo un referente de la vida juvenil y cultural en el pueblo: un bar cafetería que aglutina y desarrolla todo tipo de actividades sociales y culturales.

Éxito rotundo, que me dio la posibilidad de ser una persona aún más reconocida a nivel social.

Decido ampliar mis inquietudes empresariales, y le doy forma a una tienda de moda innovadora, que también se convierte en otro referente en el ámbito juvenil. Abro un nuevo establecimiento de “copas” y una nueva tienda de moda en una localidad vecina y todo va siendo de una rentabilidad económica importante. Los números salen, mi experiencia se enriquece con la diversidad de proyectos.

Sin embargo, todo tiene su consecuencia y esta dinámica de trabajo me llegó a absorber de tal manera que me olvidaba de lo más importante: MI FAMILIA.

Había que reaccionar y rectificar sobre la marcha. Tomo una decisión categórica, traspaso todos los negocios y me quedo con el “Club de Billar americano”, que me dio no solo satisfacciones económicas, sino que también puso en valor mi deseo de intervenir en la sociedad y ayudar en el bienestar y diversión sana de los ciudadanos, sobre todo en los más jóvenes.

Mi experiencia me ayuda a sacar conclusiones: el dinero no es lo más importante en el mundo del emprendimiento; sin duda es el éxito. Siempre tuve confianza en mí mismo, siempre competí con mí mismo, tratando de ser cada día mejor.

Por decisión familiar, cerramos el club de billar, porque seguía absorbiendo todo mi tiempo y mi mujer toma la decisión proponiéndome el cierre del negocio y alquilar el local. Mi siguiente paso es adquirir una franquicia de reforma y construcción, pero al no saber marcar los tiempos cuando estábamos entrando de lleno en una profunda crisis económica, y por el exceso de confianza en mí mismo ya que todo lo anterior fue exitoso, se convirtió en un proyecto fracasado.

En el mismo tiempo invierto una gran suma en montar una zona de ocio en una discoteca de verano con bar-restaurante, discoteca y espacios de diversión para los más pequeños, pero  después de dos años la rentabilidad no es la esperada y sigo en la búsqueda, comprando otra franquicia de artículos de regalos y muebles auxiliares para el hogar, todo esto en tiempos de crisis donde las pérdidas fueron importantes pero me sirvió de gran experiencia y de aprendizaje, porque cuando un emprendedor sufre un retroceso, es cuando realmente aprende, y gana en capacidad de superación.

Mi siguiente decisión es ser socio capitalista e inversor en la construcción de una discoteca de “alto standing”, pero pronto tuve la sensación de que la forma de funcionar no coincidía con mis planteamientos, y hubo una época de mala gestión, lo que produce un declive en las ganancias. Recuperé parte de mi inversión, y decidí abandonar.

Estoy en una época de mi vida, con 50 años y más de 120.000 euros prestados a personas conocidas, pero el compromiso de devolución no se cumple, tan solo recibo una pequeña parte de la cantidad prestada y eso merma mi capacidad económica.

En todo ese periodo de lucha y trabajo muy duro hay que dar mención especial al trabajo y apoyo incondicional de Mi Mujer Ángeles, muy importante para que todo fuera posible.

Conocí el mundo de internet cuando se usaba solo para chatear, e hice una considerable inversión en computadoras y las puse en explotación en locales de ocio y en un tiempo me fueron rentables, pero cuando aparecen los teléfonos móviles con conexión a Internet todo cambia, porque se quedan obsoletas.

Aparece en mi vida, después de mucha actividad, un tiempo de reflexión, con cierta desorientación, un vacío en la ilusión que se convierte en apatía, pero hay que buscar una reacción a la situación y entonces me encuentro con un grupo que se dedica a ayudar a las familias ofreciéndoles planes y conocimientos financieros, y decido formarme como promotor en planificación financiera familiar.

Debido a la crisis de aquel momento, la gente prescinde de los planes financieros y como ya tengo conocimientos de que existe la posibilidad de hacer negocios por internet y aunque yo no era muy amante de la tecnología, comienzo a hacer inversiones, trabajar con empresas de Network Marketing, y me encuentro con el mundo de las estafas, perdiendo miles de euros por confiar en personas que prometían y después no cumplían. Unido esto a que el manejo tecnológico no es lo mío, todo se convierte delante de una computadora en mucho sufrimiento, mucho sudor y muchas lágrimas, literalmente, he llorado bastante.

A pesar de todo, sigo haciendo trabajos en plataformas de Network Marketing, porque creo en ese tipo de negocios y porque existen también personas íntegras y honestas y tengo la posibilidad de conocer a mucha gente interesante. No obstante, se sigue cayendo en estafas y negocios piramidales y como consecuencia de estas experiencias negativas, me sirven para ganar en aprendizaje puedo aconsejar y asesorar a otras personas para que no caigan en la trampa.

Me doy a conocer como asesor y mentor en formar a personas para que se inicien en los negocios de internet y buscador de negocios de éxito para emprendedores del siglo XXI., sin que caigan en la pérdida de tiempo y dinero.

Esto es lo que realmente he ganado en todo este tiempo, una gran experiencia, y ha sido éste mi gran éxito. Hacer posible que otras personas protagonicen historias de éxito profesional. Esto me hace ser mejor persona, creciendo mucho en el desarrollo personal, me siento bien ayudando y dando contenido de valor.

La gente mira el éxito a raíz de los resultados materiales, y no ven que una persona haya sido exitosa por todo lo realizado en su vida como emprendedor.

NO eres nada ni nadie si los resultados materiales y monetarios no llegan, pero los fracasos son parte de todos los emprendedores. Cuando se fracasa hay que tener la capacidad de levantarse, serás más fuerte, y serás más exitoso, y por eso hay que aprender de las personas que fracasaron y después tuvieron éxito.

Cuando comienzo los negocios por internet fue una etapa muy difícil, porque no disponía de la formación adecuada y un conocimiento en desarrollo personal, cosa muy importante en estas actividades.

Es entonces cuando llega el momento crítico en el que nadie confía en ti, y sobre todo en el ámbito familiar y de amistades y pasa factura.

Estamos hablando de negocios, de ofrecer y dar a conocer una oportunidad a la gente y esta forma de trabajar no es reconocida ni valorada por desconocimiento de la sociedad. Esto es duro y todos te dicen lo mismo, esto es una estafa, no pierdas el tiempo, y ponte a trabajar, y comienza un periodo de desconfianza y no creen en tu persona.

A pesar de todo ello, he decidido continuar, incluso llegando a tener graves problemas en el seno familiar. Nadie llega a entender que está intentando crear o hacer algo importante, pero lo único que pretendes es hacer un gran negocio, desarrollar una gran oportunidad y confiar ciegamente en tu proyecto.

Pero si no hay resultados económicos de inmediato, todo tu entorno sigue sin creer en lo que haces, y ese es el mayor obstáculo con el que se enfrentan los emprendedores. Muy pocos lo superan. Los amigos te dan la espalda porque creen que eres un “bicho raro”, hay momentos en los que te encuentras desolado, triste, abatido, derrotado y llegas a preguntarte: ¿con todo lo que he invertido de mi tiempo y dinero, acaso voy a tirar la toalla?

Sigo adelante porque debo conseguir lo propuesto y debo hacer que las cosas sucedan y que todo se convierta en éxito, recuperando toda esa confianza perdida.

Hoy día me siento satisfecho y me considero capacitado para ayudar a otros emprendedores. Y en ello sigo, y es por lo que aquí estoy.

Te Invito a que Me Sigas, a Trabajar, a Ganar y a Compartir.

MI MISIÓN

Ayudar a una persona cada día del año, para conseguir su libertad financiera y hacerla dueña de su tiempo, y de esta manera sus sueños los pueda transformar en realidad.

MI PROMESA

Acompañarte en el camino y que no estés solo durante todo el proceso, hasta que aprendas a caminar por ti mismo.

TU ÉXITO ES MI ÉXITO.